detencion titulos universitarios medicos falsos

detencion titulos universitarios medicos falsos

En nuestra pagina nos haciamos eco de la noticia en el que un cirujano estetico de Marbella habia podido estar operando durante años a cientos de personas sin tener titulo que lo habilite.

Ahora diferentes medios de comunicación, entre ellos Elmundo, informan de la detención de un entramado de personas que ofrecian titulos universitarios falsos, con el riesgo que ello conlleva en cuanto a las atenciones medicas, cirugia estetica, tratamientos esteticos de diversa indole, etc

Agentes de la Policía Nacional han detenido a 27 personas en 18 ciudades de toda España acusadas de falsedad documental e intrusión profesional, en una operación en la que se han intervenido dos academias desde las que se ofrecían expedientes académicos y títulos universitarios falsos supuestamente emitidos por universidades peruanas. Las investigaciones no han concluido y se esperan próximas detenciones en Perú.

Según informó la Policía en un comunicado, entre los detenidos se encuentran los propietarios de las dos academias, situadas en Alicante y Málaga. La mayor parte de los arrestados había obtenido ilegalmente títulos universitarios que les habilitaba como médico cirujano, psicólogo, médico en terapia física y rehabilitación, químico farmacéutica, ingeniero forestal o historiador.

Algunos de ellos, amparados en sus falsas titulaciones, ejercían en clínicas privada en las que inyectaban silicona o botox, recetaban fármacos o ejercían como fisioterapeutas.

Uno de los detenidos, trabajaba en una residencia de ancianos en Cáceres, en la que, según explica la Policía, una imprudencia profesional “casi les cuesta la vida a dos ancianos por la receta de unos fármacos”.

Operación Estudiante’

La operación, denominada ‘Estudiante’, se inició en San Sebastián, donde se produjeron las primeras tres detenciones de supuestos fisioterapeutas que declararon haber obtenido dichos títulos previo pago de unos 18.000 euros.

La investigación continuó en distintas localidades españolas, hasta un total de 27 detenidos y 12 imputados. Además se realizaron cinco registros: dos en Alicante, otros dos en Málaga y el último en Fuengirola. Las investigaciones no han concluido y se esperan próximas detenciones en Lima (Perú) de los responsables de emitir y enviar dichos títulos a España.

A raíz de las primeras detenciones realizadas en San Sebastián pudo identificarse al propietario de la academia que ofertaba las falsas titulaciones y que estaba ubicada en una localidad alicantina. Este individuo, Eduardo P.M., poseía además una clínica en la que ejercía como licenciado en Medicina y Cirugía y su mujer regentaba una parafarmacia contigua como diplomada.

Los datos bancarios de la mencionada academia reflejaban numerosas transferencias bancarias en concepto de “convalidación de títulos”. Los agentes confeccionaron un listado con los ordenantes de dichos ingresos que fue remitido al Ministerio de Educación y Ciencia. Muchos de estos sujetos habían logrado homologar sus títulos, los cuales pudo comprobarse posteriormente que eran falsos.

Asimismo se averiguó que Eduardo P.M. contaba con otro socio, José L.M., que residía en Málaga, donde poseía otra academia desde la que ofrecía también estas falsificaciones que habían sido homologadas.

Contactos en Perú

Los dos propietarios de estas academias mantenían contactos con distintos sujetos de las universidades de Perú, hasta donde viajaban periódicamente. Una vez que tenían un comprador, los certificados de cargas horarias, los certificados de estudios y la resolución rectoral, los detenidos pedían que les ingresasen una cantidad de dinero que oscilaba entre los 6.000 y 12.000 euros. Cuando ya poseían el título era cuando se solicitaba el último ingreso hasta alcanzar los 18.000 euros por titulación.

Toda la documentación era presentada al Ministerio de Educación y Ciencia que, mediante resolución, les otorgaba la homologación que les habilitaba para ejercer como tales. Los dueños de estas academias habían creado paralelamente lo que denominaron ‘universidad virtual’ para intentar justificar así que a través de ésta realizaban los correspondientes estudios.

En clínicas privadas o residencias

La mayor parte de los títulos expedidos eran licenciaturas de Médico Cirujano. De éstos, un gran numero de detenidos trabajaban en clínicas privadas expidiendo altas y bajas medicas, así como recetando fármacos. Alguno de los detenidos trabajaba en residencias de la tercera edad, como es el caso de Cáceres, “donde una imprudencia profesional casi les cuesta la vida a dos ancianos por la receta de unos fármacos”, indica la nota.

Además, en algún caso los detenidos habían abierto centros de medicina estética donde fabricaban cremas para la reducción de grasa corporal y realizaban tratamientos contra las arrugas, con inyecciones de silicona, botox o vitaminas para el relleno de diversas partes del cuerpo -en especial el rostro-, aplicación de radiofrecuencia y dermoabrasión, etc.

El segundo mayor porcentaje de títulos falsificados los tenían los Técnicos Médicos en Terapia Física y Rehabilitación, que con la homologación en España podían ejercer como fisioterapeutas. La gran mayoría de los detenidos en esta rama trabajaban como tales, en clínicas de rehabilitación o como fisioterapeutas de equipos de balonmano o voleibol, entre otros.

La falsificación de titulados en Derecho era menor. En estos casos estaban colegiados y ejerciendo como tales en despachos de abogados. Con el mismo porcentaje se encuentran licenciados en Psicología. En último lugar se adquirían títulos de Enfermería, Ingeniería Forestal, Farmacia, Arquitectura o Administración de Empresas.

En total, fueron detenidas o imputadas tres personas en San Sebastián, cinco en Alicante, tres en Málaga, ocho en Madrid, una en Ponferrada, una en Zamora, una en Sevilla, una en Cáceres, una en Mallorca, dos en Granada, tres en Barcelona, una en Coruña, dos en Albacete, una en Jaén, una en Badajoz, una en Córdoba y dos en Valencia.

Actualizado:

Agentes de la Policía Nacional han detenido a 27 personas acusadas de falsedad documental e intrusión profesional. Entre los arrestados se encuentran los dos responsables de las academias desde las que se ofrecían expedientes académicos y títulos universitarios falsos supuestamente emitidos por universidades peruanas.

Las academias desde las que se ofrecían estas titulaciones estaban ubicadas en Alicante y Málaga. La mayoría de los detenidos habían obtenido ilegalmente títulos universitarios de médico cirujano, psicólogo, médico en terapia física y rehabilitación, químico farmacéutico, ingeniero forestal o historiador. Algunos de ellos, amparados en esas falsas titulaciones, ejercían en clínicas privadas en las que realizaban inyecciones de silicona o botox, recetaban fármacos o ejercían como fisioterapeutas.

La ‘Operación Estudiante’, se inició en San Sebastián donde se produjeron las primeras tres detenciones de supuestos fisioterapeutas que declararon haber obtenido dichos títulos previo pago de unos 18.000 euros. La investigación continuó en distintas localidades españolas hasta un total de 27 detenidos, uno de ellos en Mallorca, y 12 imputados. Además se han realizado cinco registros: dos en Alicante, otros dos en Málaga y el último en Fuengirola. Las investigaciones no han concluido y se esperan próximas detenciones en Lima (Perú) de los responsables de emitir y enviar dichos títulos a España.

Falsedad documental e intrusismo

A raíz de las primeras detenciones realizadas en San Sebastián pudo identificarse al propietario de la academia que ofertaba las falsas titulaciones y que estaba ubicada en una localidad alicantina. Este individuo, Eduardo P.M., poseía además una clínica en la que ejercía como licenciado en Medicina y Cirugía y su mujer regentaba una parafarmacia contigua como diplomada.

Los datos bancarios de la mencionada academia reflejaban numerosas transferencias bancarias en concepto de ‘convalidación de títulos’. Los agentes confeccionaron un listado con los ordenantes de dichos ingresos que fue remitido al Ministerio de Educación y Ciencia. Muchos de estos sujetos habían logrado homologar sus títulos, los cuales pudo comprobarse posteriormente que eran falsos.

Asimismo se averiguó que Eduardo P.M. contaba con otro socio, José L.M., que residía en Málaga donde poseía otra academia desde la que ofrecía también estas falsificaciones que habían sido homologadas.

Contactos en Perú

Los dos propietarios de estas academias mantenían contactos con distintos sujetos de las universidades de Perú, adonde realizaban viajes periódicos. Una vez que tenían un comprador, los certificados de cargas horarias, los certificados de estudios y la resolución rectoral, los detenidos pedían que les ingresasen una cantidad de dinero que oscilaba entre los 6.000 y 12.000 euros. Cuando ya poseían el título era cuando se solicitaba el último ingreso hasta alcanzar los 18.000 euros por titulación.

Toda la documentación era presentada al Ministerio de Educación y Ciencia que, mediante resolución, les otorgaba la homologación que les habilitaba para ejercer como tales.

Los dueños de estas academias habían creado paralelamente lo que denominaron universidad virtual para intentar justificar así que a través de ésta realizaban los correspondientes estudios.

En clínicas privadas o residencias

La mayor parte de los títulos expedidos eran licenciaturas de Médico Cirujano, de éstos un gran numero de detenidos trabajaban en clínicas privadas expidiendo altas y bajas medicas, así como recetando fármacos. Alguno de los detenidos trabajaba en residencias de la tercera edad, como es el caso de Cáceres, donde una imprudencia profesional casi les cuesta la vida a dos ancianos por la receta de unos fármacos.

En algún caso los detenidos habían abierto centros de medicina estética donde realizaban la fabricación de cremas para la reducción de grasa corporal y tratamientos contra las arrugas, inyección de silicona, botox o vitaminas para el relleno de diversas partes del cuerpo -en especial el rostro-, aplicación de radiofrecuencia y dermoabrasión, etc…

El segundo mayor porcentaje de títulos falsificados los tenían los Técnicos Médicos en Terapia Física y Rehabilitación que con la homologación en España podían ejercer como fisioterapeutas. La gran mayoría de los detenidos en esta rama trabajaban como tales, en clínicas de rehabilitación o como fisioterapeutas de equipos de balonmano, voleibol, etc…

La falsificación de titulados en Derecho era menor. En estos casos estaban colegiados y ejerciendo como tales en despachos de abogados. Con el mismo porcentaje se encuentran Licenciados en Psicología. En último lugar se adquirían títulos de enfermería, ingeniería forestal, farmacia, arquitectura o administración de empresas.

Todos los detenidos han hecho entrega en las diferentes plantillas de los títulos originales, así como los certificados de las cargas horarias y resoluciones rectorales de las titulaciones

Informacion: correo@cirugiaesteticanegligencias.com