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No se entiende que a estas alturas y tras la sentencia del Supremo no se haya resuelto este tema y esta familia por fin cobre su indemnización. Reiterar actos de conciliación es un error, y debe presentarse una accion judicial cuanto antes exigiendo las indemnizaciones solicitadas y los correspondientes intereses.

La familia de Antonio Meño, el hombre que ha permanecido más de 21 años en coma tras ser sometido a una intervención quirúrgica, no ha llegado este jueves a ningún acuerdo con las aseguradoras sobre la indemnización que les corresponde, ya que éstas no han presentado ninguna oferta que evite un nuevo juicio.

El abogado de la familia,  que ha acudido este jueves a un acto de conciliación en el Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid, ha anunciado que no ha habido acuerdo debido a que la parte demandada no ha realizado ninguna oferta, por lo que se volverán a reunir en los próximos quince días.

Durante el acto de compensación, el letrado de la familia ha puesto sobre la mesa la cantidad de 1,6 millones de euros, la misma que han pedido durante todo el procedimiento judicial. Sin embrago, las seis demandadas se han negado a pagar dicha compensación, alegando que se trata de un fraude procesal.

La madre de Antonio Meño, Juana Ortega, que ha acudido con su hijo al acto de conciliación celebrado en los juzgados de Plaza de Castilla, ha señalado que estaba “indignada” por el trato recibido en la vista por parte de los demandados y que seguirán “adelante” para que se haga justicia.

No descartan repetir el juicio

En caso de que no se logre un acuerdo, los familiares de Meño no descartan que en última instancia tenga que repetirse el juicio como acordó el Tribunal Supremo (TS) al anular la sentencia que les había condenado a pagar 400.000 euros por las costas del proceso inicial que concluyó sin ninguna condena por negligencia.

No obstante, el TS dio posteriormente la razón a los demandantes y ordenó revisar la causa tras la aparición de un nuevo testigo que aseguró que durante la intervención a la que fue sometido Meño en la clínica Nuestra Señora de América de Madrid se ausentó el anestesista.

La familia Meño vivió durante 522 dos días acampados en la plaza de Jacinto Benavente, frente al Ministerio de Justiciam en Madrid, como protesta por el juicio en el que fueron condenados a pagar las costas del proceso inicial. 500 días después de su acto de queja, el Supremo decidió reabrir el caso.