Condenados dos médicos por los malos resultados de una liposucción y una reducción de mama
La Audiencia de Cantabria ha condenado a dos médicos por los malos resultados de una operación de cirugía estética a una mujer, a la que la dejaron cicatrices y que le causaron un agravamiento de la depresión que sufría por su bulimia.

La Audiencia de Cantabria ha condenado a dos médicos por los malos resultados de una operación de cirugía estética a una mujer, a la que la dejaron cicatrices y que le causaron un agravamiento de la depresión que sufría por su bulimia.

La Sección Segunda de la Audiencia les condena a ambos a indemnizar a la paciente con 24.305 euros, pero absuelve en cambio al responsable del tratamiento y a la clínica a la que ella acudió, que fue quien le recomendó a estos doctores.

En 2005, la mujer inició un tratamiento en una clínica que no contaba con la autorización de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Cantabria para publicitar cirugía estética.

La paciente se sometió a una liposucción en barriga, caderas y muslos; y a una reducción de pecho; que se le practicó en una clínica en Bilbao, a un coste total de 5.858 euros.

Según denunciaba, su estado médico no aconsejaba que se le sometiera a esa intervención, y de hecho, un mes después, tuvo que acudir al Hospital Valdecilla, al sufrir un síndrome anémico por la gran pérdida de sangre, que le provocó una necrosis en los puntos.

Y además, el propio resultado de la liposucción no fue satisfactorio, con lo que su depresión previa por la bulimia que padecía acabo agravándose.

Así, tras la intervención, a la paciente le quedaron las mamas asimétricas, “vacías” y “caídas” y sin un “buen diseño”, y se constató que seguía habiendo un “excedente de grasa”, además de cicatrices por la intervención que en el juicio fueron calificadas como “horrorosas”, tal y como describieron los peritos.

Desde la clínica se negaba que realizaran cirugía estética, precisando que se limitaban a recomendar servicios de profesionales, consideración que estima la Audiencia, por lo que condena a los médicos de Bilbao y no al doctor y la clínica que les recomendaron.