La cirugía plástica ha encontrado un nuevo tipo de cliente: el inmigrante suramericano que solicita un achatamiento de nariz para que sus facciones se asemejen más a las de los europeos y así integrarse mejor entre sus vecinos.
Pilar G. del Burgo, Valencia. Diario Levante
La necesidad de sentirse más reconocidas y valoradas socialmente ha llevado a decenas de mujeres latinoamericanas a pasar por el quirófano para operarse de la nariz. Este hecho se ha puesto de manifiesto en el XLIII congreso nacional de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética donde se anunció una nueva tendencia por parte de los inmigrantes que buscan que sus rostros tengan un perfil más europeo.
“Lo estamos viendo hace muchísimos años, pero ahora cada vez nos llegan más casos”, expresó a Levante-EMV el jefe de la Unidad de Cirugía Plástica y Estética del hospital Casa de Salud de Valencia, Salvador Rodríguez-Camps.
El especialista indicó que se trata de ciudadanos de Iberoamérica, sobre todo de Bolivia, Colombia, Brasil, Perú…, “que tienen una nariz india, de punta ligeramente caída y ancha por la base y como lo que quieren es integrarse hacen unos esfuerzos enormes para parecer europeos”.
El especialista ha intervenido en un año a unas 30 ciudadanos de diferentes países de Latinoamérica. “Quieren ser aceptados por nosotros y aunque al principio eran muy pocos se trata de un fenómeno que va en aumento”, añadió Rodríguez-Camps que resaltó que lo que mueve a estas personas a acudir a una clínica de cirugía estética son los complejos y la necesidad que tienen de adaptarse al medio, “además del deseo de sentirse más atractivos”.
La mayor parte de los inmigrantes que solicitan una rinoplastia son mujeres. El especialista destaca que la mayor parte son bolivianas con rasgos étnicos nasales muy pronunciados.
“Es verdad que también hay una parte estética que les atrae mucho porque quieren sentirse más atractivas pero lo que más le condiciona es su necesidad de adaptarse a la sociedad en la que viven y de sentirse más aceptadas”, declaró el cirujano que destacó que “lamentablemente” se sienten atraídos por la cirugía plástica para tener una mejor integración social.
En otro orden de cosas, Rodriguez-Camps manifestó que los hombres cada vez solicitan más intervenciones de cirugía estética: En la adolescencia lo que más se pide son las operaciones de orejas, de nariz y de ginecomastia (mamas grasas).
Al llegar a la mediana edad, los hombres han dejado atrás los prejuicios y se operan de los párpados y las bolsas de los ojos. Y el último boom es del rejuvenecimiento facial o lifting en hombres ya maduros porque parece ser que la moda Berlusconi ha entrado con fuerza.